La Academia de las Artes Escénicas de España entregará el martes en Madrid su reconocimiento a Antonio Ripoll, antiguo director del teatro Palacio Valdés y de la Casa de Cultura de Avilés. La misma ceremonia distinguirá con la Medalla de Oro a La Abadía, el teatro madrileño cuyo director artístico es el dramaturgo Juan Mayorga. El acto tendrá lugar por la tarde en la sala Manuel de Falla del palacio Longoria, sede madrileña de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE).
El homenaje a Ripoll pone el foco en una figura de la gestión cultural que, sin proceder de la dirección de escena ni de la interpretación, ha desempeñado un papel central en la articulación de la escena española desde Avilés. La Nueva España recoge el respaldo de varios profesionales de la cultura al reconocimiento, entre ellos Mayorga, Magüi Mira, Sergio Peris-Mencheta y Carlos Hipólito.
Un gestor al frente de una ciudad teatral
Juan Mayorga define a Ripoll como un conocedor de la diversidad de la escena nacional y destaca su capacidad para mantener relación con profesionales de perfiles muy distintos. El dramaturgo, que también dirige artísticamente La Abadía, considera que el gestor convirtió Avilés en un lugar de referencia para el desarrollo del teatro español. La coincidencia de ambos reconocimientos en una misma celebración es, para Mayorga, un motivo de especial satisfacción.
“Ripoll ha hecho de Avilés un punto fundamental para el crecimiento del mejor teatro nacional”.
La frase de Mayorga resume el motivo por el que la Academia distingue la trayectoria del gestor avilesino. Su trabajo estuvo ligado al Palacio Valdés y a la Casa de Cultura de la localidad asturiana, dos espacios desde los que impulsó la presencia de creadores y compañías de distintas procedencias. La información publicada por La Nueva España sitúa esa labor en el periodo abierto con el comienzo de la democracia.
Magüi Mira, presidenta de la Academia de las Artes Escénicas de España, también relaciona el reconocimiento con la transformación cultural de Avilés. La actriz y directora recuerda que conoció la ciudad cuando las representaciones se desarrollaban en la vieja Exposición, bajo una cubierta de uralita, y subraya el recorrido posterior de la programación y de sus espacios escénicos.
“Es quizá un caso único en las Artes Escénicas de España: un creador de cultura no siendo director de escena, ni artista sobre el escenario, ni músico, ni dramaturgo”.
La Abadía, también distinguida
La ceremonia reconocerá asimismo a La Abadía con la Medalla de Oro de la Academia. El teatro, situado en Madrid, estará representado en el acto por su director artístico, Juan Mayorga, que compartirá celebración con Ripoll. La distinción incorpora así a la misma convocatoria una trayectoria individual de gestión y el recorrido de una institución de la escena madrileña.
Los argumentos destacados por la presidenta de la Academia vinculan la trayectoria de Ripoll con la consolidación de creadores escénicos españoles y con una forma de ejercer la gestión basada en el criterio y el conocimiento del sector. Mira afirma que su opinión llegó a ser escuchada y valorada por profesionales de la escena, incluidos directores y técnicos, en numerosas ocasiones.
- Antonio Ripoll: reconocimiento de la Academia de las Artes Escénicas de España por su trayectoria como gestor cultural.
- La Abadía: Medalla de Oro de la Academia para el teatro madrileño.
- Lugar del acto: sala Manuel de Falla del palacio Longoria, sede de la SGAE en Madrid.
La entrega se celebrará el martes por la tarde en el centro de Madrid y reunirá a representantes de distintas generaciones de la escena española. El reconocimiento a Ripoll llega acompañado por el de una sala que forma parte de la vida teatral madrileña y confirma el carácter estatal de los galardones concedidos por la Academia.