La compañía OtraDanza presentará «Rito» el próximo 5 de noviembre en la Sala Sant Miquel de la Fundació Caixa Castelló, dentro de la XXIV Mostra de Teatre. Reclam 2026. La función está prevista para las 19.30 horas en el espacio de la calle Enmedio, 17, de Castelló, según la información publicada por Vive Castellón.
La creación reúne a la coreógrafa e intérprete Asun Noales y a la artista visual Susana Guerrero en una propuesta concebida para entornos expositivos. En lugar de situar la instalación plástica como un fondo escénico, «Rito» plantea una relación activa entre la materia y el movimiento: el cuerpo baila dentro de una obra visual y el propio espacio adquiere una función dramatúrgica.
Una instalación construida para ser atravesada
El punto de partida de la pieza se encuentra en las ceremonias de ofrenda a los dioses de las culturas antiguas y en la huella que la mitología dejó en las vanguardias de la danza del siglo XX. La propuesta no pretende reconstruir un rito histórico, sino trasladar algunos de sus símbolos a una experiencia escénica contemporánea en la que el público se encuentra con el cuerpo, la escultura, la luz y el sonido.
La dramaturgia se organiza en tres movimientos, que articulan el recorrido de la creación:
- Llamada, como apertura de la ceremonia y convocatoria de los espectadores.
- Ofrenda, núcleo de la acción simbólica.
- Catarsis, cierre del proceso de transformación que plantea la obra.
De acuerdo con la descripción difundida por Vive Castellón, el sonido de las campanas introduce al público en una ceremonia cuyo centro es un círculo, una forma geométrica presente en distintas tradiciones. En ese espacio aparece la ofrenda de cien cabezas de jaguares blancos, elemento escultórico que forma parte del universo visual de la pieza.
El cuerpo entre Eros y Tánatos
«Rito» aborda las pulsiones de Eros y Tánatos, entendidas como fuerzas vinculadas a la vida y la muerte. La coreografía utiliza esa tensión para poner en relación el deseo, la transformación y la existencia, mientras la materia escultórica participa en la construcción del sentido. El resultado se plantea como un diálogo continuo: el movimiento modifica la percepción de la instalación y la presencia de los objetos condiciona, a su vez, el recorrido de los cuerpos.
La propuesta de Noales y Guerrero sitúa así la danza contemporánea en contacto directo con las artes visuales y desplaza la acción escénica fuera del formato convencional. La Sala Sant Miquel funcionará como lugar de encuentro entre la instalación y la coreografía, en una pieza en la que los elementos plásticos, lumínicos y sonoros no acompañan simplemente a la danza, sino que intervienen en su desarrollo. La entrada será libre con reserva previa, según la información de la programación.